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Nuestra Pascua Cristo es Muerto por Nosotros

En el día de Cristo, como en los nuestros, dos días fueron requeridos para celebrar la Pascua. Jesús, con sus discípulos, observó la Pascua la primera noche, y era el mismo el cordero de la Pascua la segunda noche.

Si «cada pastor fue una abominación para los egipcios» ¿qué haría para ellos un cordero en el sacrificio de la Pascua? (Génesis 46:34). Este tema sigue siendo una abominación para mucha gente. Vamos a comparar el cordero original de la Pascua con el cordero de Pascua de Dios que vino quitar el pecado del mundo.

El Cordero de la Pascua debe ser un macho en su primer año de vida. «El cordero será sin defecto, macho de un año: lo tomaréis de las ovejas ó de las cabras:» (Exodo 12:5). Jesucristo comenzó su ministerio, temprano en su vida, alrededor de los 30 años de edad. Se nos ha dicho que en el comienzo de su ministerio: «Y aconteció que, como todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y fue hecha una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido.
Y el mismo Jesús comenzaba á ser como de treinta años,» (Lucas 3:21-23a) Aquí esta un cordero en sus primeros años de vida y El ha sido escogido por Dios.
El Cordero de la Pascua será sin defecto. » El cordero será sin defecto, macho de un año: lo tomaréis de las ovejas ó de las cabras» (Exodo 12:5) El Apóstol Pedro conoció al Cordero perfecto en vida y sobre el escribió: «sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,» (I Pedro 1:18-19). La palabra para «puro» «sin defecto» se utilizado en un sacrificio sin defecto y moral de una persona que esté sin defecto, intachable, sin culpa. Cf. Mateo 27:4, 19, 24; Juan 18:38; Lucas 23:41; Marcos 15:39.
El cordero de la Pascua debe ser guardado bajo inspección. «Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes» (Ex 12:6). Lucas 11:53-54 nos dice: «Diciéndoles él estas cosas, los escribas y los fariseos comenzaron a estrecharle en gran manera, y a provocarle a que hablase de muchas cosas; acechándole, y procurando cazar alguna palabra de su boca para acusarle.» Diariamente los líderes judíos escudriñaron la enseñanza de Jesús en el templo y las sinagogas locales. ¿Qué podemos decir sobre Jesús después de toda esta intensa observación por tres años? «el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.» (I Pedro 2:22-24; cf. Isaias 5:9). Jesús «no cometió pecado,» ni antes ni en su sufrimiento (cf. 2 Cor. 5:21; Heb. 4:15; 1 Juan 3:5). Él era totalmente inocente en hecho y palabra porque no se encontró «ningún engaño en su boca.»
Era necesario que el cordero Pascual fuese sacrificado.
«Toda la asamblea de la congregación de Israel lo sacrificaran al atardecer» (12:6). Los corderos deben ser sacrificados entre las 3 y 5 de la tarde del día anterior a la Pascua, la que empieza cuando los primeros rayos de luz puedan ser vistos en el cielo. El azotar y la muerte producían «curativo espiritual» o la salvación de cada individuo que confía en El como su salvador. «Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión» (Hebreos 9:22). Cf. Marcos 15:6-15; Juan 1:29, 36; 12:24.»Cristo nuestra Pascua ha sido sacrificado».(I Corintios 5:7b).La muerte de Jesucristo es la propiciacion para nuestros pecados. El sacrificio de Jesús elimina la ira de Dios. Es el Dios que es propiciado por su propia disposición hecha en el sacrificio vicario, sustitutivo, expiatorio de Cristo. El hombre es pecador. Cristo anula el poder del pecado que separa a Dios y al hombre. Nuestra Pascua cubre no sólo nuestros pecados, sino que anula la ira de Dios. Jesús se dio a si mismo como paga por nuestros pecados. «Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos» (Marcos 10:45) «como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos» (Mateo. 20:28). El pago es la sangre de Jesús. Kenneth Wuest observó: «La sangre de Cristo es costosisima, esencial e intrínsecamente preciosa porque es la sangre de Dios que siendo deidad se encarno en la humanidad».
Más literalmente, nos redimen «con la sangre costosa, altamente honrada , sangre de un cordero que es sin defecto e intachable, la sangre de Cristo.» Es la sangre de Cristo que nos redime de pecado. Es un cuadro feo de la sangre derramada porque el pecado es feo. Estamos totalmente depravados y en la necesidad de un sacrificio perfecto a Dios. El «rescate» es el comprar el pecado con la sangre preciosa de un cordero perfecto. Cf. Hebreos 10:1-7, 10-14, 19-22, 29; 1 Juan 1:7; Lucas 22:19-22.
Los huesos del Cordero Pascual no deben ser quebrados. «Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne fuera de ella, ni quebraréis hueso suyo» (Ex. 12:46). De Jesus se ha escrito: «Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua. Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis. Porque estas cosas sucedieron para que se *****pliese la Escritura: No será quebrado hueso suyo.» (Juan 19:33-36) Cf. Salmos 34:20 «El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado».
La sangre del cordero pascual debe aplicarse en la manera correcta. «Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.» (Ex. 12:7). Tenemos que apropiarnos de la muerte de Jesús para cubrir nuestros pecados por fe. Juan 3:36 dice: «El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehusa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.» (Juan 3:36). Cf. Romanos 3:24-26; 2 Corintios 5:21; Galata 3:13-14; Hebreos 11:28.
La carne del Cordero Pascual debe ser comida en casa. «Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán. Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas. Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego. Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.» (Ex. 12:8-11; cf. 1 Corintios 5:7-8).Dios previo no sólo su salvación del ángel de la muerte, sino que él también proporcionó el alimento para su recorrido. Jesús nos salva no sólo de pecado, sino que él también proporciona el pan diario por nuestras vidas espirituales. Debemos venir a él para nuestro alimento cada día. Qué comimos para el alimento espiritual ayer no servirá para hoy o mañana. Es el banquetear diario en Cristo. Cambiar la metáfora por la necesidad del alimento diario llega a estar perfectamente clara. «Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.»
(Juan 15:5).
El Cordero Pascual provee perfecta protección de la Ira de Dios. «Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová. Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.» (Ex. 12:12-13). El Apóstol Juan reconoció esta gran verdad cuando el escribió de Cristo: » Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.» (1 Juan 2:2). «En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.» (1 Juan 4:10). Romanos 3:25 habla de Cristo: «a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,» a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, (Romanos 3:25). La iniciativa es tomada por Dios mismo en honor a su inmerecido amor. Él aleja a su propia ira por su propia sangre. La justicia de Dios ahora esta satisfecha. Se ha pagado nuestra deuda del pecado. Su gozo está satisfecho y la ira de Dios se a ausentado.
Juan el Bautista vio a Jesús y declaró: «El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios.» (Juan 1:29, 36). «La sangre de Jesús, Su Hijo, nos limpia de todo pecado» (I Juan 1:7). » En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre» (Hebreos 10:10). » pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.» (Heb. 10:12-14). Cf. Heb. 9:27.
La comida de Pascual era una cena conmemorativa. Debía ser celebrada cada año como recuerdo de lo que había hecho Jehová en sacar a Israel fuera de Egipto (Ex 12:42). Cada año, cada familia se concentraría en esta comida y el significado de cada uno de los elementos de la comida. Por lo menos una vez al año cada familia en Israel sabría lo qué Dios hizo en la Pascua en Egipto. Jesús celebró la Pascua con sus discípulos (Mateo 26:26-32: I Corintios 11:23-34). Esa noche de la ultima Pascua fue hecha la cena conmemorativa del Cordero de Dios que quitó nuestros pecados. Oficiada correctamente la ordenanza de la Cena del Señor se hizo un recordatorio de lo que logró Jesús en nuestro favor. Es un mensaje de la salvación de la familia de Dios. «haga esto en la memoria de mí.»
La sangre del cordero Pascual no se debe pisotear. «Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.» (Ex. 12:23; cf. V. 7). La sangre del cordero no debe ser puesta en el umbral. No debe ser pisoteada. No pisotee la sangre del cordero de Dios. Cómo es de trágico cuando los hombres degradan la sangre de Dios. El apreciado escritor griego A. T. Robertson refiriéndose a I Juan 1:7 declara: el «pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado». Juan no está avergonzado de utilizar esta palabra. No hay mejor ejemplo de Jesús que eso nos limpió de pecado. Limpia la conciencia y la vida y nada mas (Heb. 9:13; Tit. 2:14). Vea el. perdón y la limpieza en el verso 9 Cf. I Juan 3:3 «(cuadros de la palabra en el nuevo testamento).
Mensaje de Wil Pounds (c) 1999, 2002. Traducido al español por Victor Castro Chinchilla [email protected]yahoo.com Cualquier persona está libre de utilizar este material y distribuirlo, pero no puede ser vendido bajo ninguna circunstancia cualesquiera sin el escrito consentimiento del autor . Citas de la escritura de la Biblia Estándar Americana Nueva (c) 1973 La fundación de Lockman